“La vida no se mide en minutos… se mide en momentos”.
El pasado 14 de septiembre, vivimos uno de esos momentos inolvidables. Inchausti abrió sus puertas para recibir a exalumnos, alumnos y alumnas, familias, amigos y personal de la institución. La jornada tuvo un tinte muy especial, ya que se celebraron los 25 años de la promoción 1994 y los 50 años de la promoción 1969, quienes regresaron a su escuela para reencontrarse con recuerdos, afectos y anécdotas.
Nuestra institución volvió a convertirse en ese espacio de encuentro donde día a día se aprende, se comparte y se construyen caminos. Los egresados pudieron revivir instantes únicos que permanecen grabados en cada rincón: en las aulas, los dormitorios, el parque y cada espacio que los vio crecer.
El paso del tiempo no borró las historias ni las experiencias —tanto las alegres como las difíciles— que siguen latiendo en la memoria de quienes formaron parte de esta gran comunidad educativa.
Fue una jornada para volver a compartir, recordar y disfrutar, reafirmando que Inchausti no es solo una escuela, sino también un lugar donde se tejen lazos y se atesoran vivencias para toda la vida.